''Hubiese sido tu muerte si tu me lo pidieras; pero prefiero ser tu vida.''
viernes, 1 de febrero de 2013
Es imposible olvidar algo que no deja de recordarse.
Aunque no lo creas, yo habría aceptado ser tus domingos, habría aceptado ser tu dolor de cabeza, tus derrotas,tus despedidas, tus enfados y tus lágrimas, también sería tus sábado noche, el rubor en tus mejillas, tus victorias, tus 'por fin vuelvo a verte', tu buen humor y tus sonrisas, pero sobretodo sería tus cicatrices, algo que ni el paso del tiempo pudiese borrar, ese algo que inevitablemente te hace echar la vista atrás, un sentimiento que no fueras capaz de describrir.
lunes, 28 de enero de 2013
Siempre habrá algo que nos pierda.
Era un viernes lluvioso, pasó mucho tiempo hasta que comprendí porqué me gustan los vienres así; recuerdo que el primer día en que nos encontramos, fue un viernes lluvioso.
Esta vez llegaste sin que lo esperara y sin darme tiempo a reaccionar, pero ahí estabas, después de tanto tiempo, podía volver a reflejarme en tus ojos.
El cielo estaba nublado y pronto llovería, pero por ahora ni una lágrima tocaba mi piel.
Reíamos juntos y recordabamos momentos de una época mejor, esperando a que llegara ese momento, aun sabiendo que ese momento llegaría cuando dejaramos de esperarlo.
Cuando quise darme cuenta, tus labios habían rozado los míos y, de repente, empezó a llover. Juraría que aquella lluvia se llevo consigo todo el dolor.
En una tarde, lograste reconstruír todo aquello que creía destrozado desde hacía mas de medio año.
Mientras jugueteaba con el temblar de tus manos, note tu mirada posada sobre mi.
- Qué? -susurré.
- Ojalá pudiera paralizar el mundo, y quedarme aquí para siempre.
''Para siempre''... casi había olvidado como sonaban esas palabras cuando venían de tus labios, me gustaría decirte que si todo desapareciera, y tu te quedaras, el mundo seguiría existiendo para mi, pero sin embargo, tu te fueras, y todo quedara, mi vida dejaría de tener sentido. En vez de eso, sonrío y te doy un beso en la mejilla.
(...)
La tarde terminó, y yo me aferré al beso de despedida, sabiendo que probablemente sería el último, y esta vez, poder recordarlo. Es triste no saber cual será el ultimo beso, pero es más triste aún saberlo.
En ese momento, dejó de llover en el cielo, y comenzó en mis ojos.
Esta vez llegaste sin que lo esperara y sin darme tiempo a reaccionar, pero ahí estabas, después de tanto tiempo, podía volver a reflejarme en tus ojos.
El cielo estaba nublado y pronto llovería, pero por ahora ni una lágrima tocaba mi piel.
Reíamos juntos y recordabamos momentos de una época mejor, esperando a que llegara ese momento, aun sabiendo que ese momento llegaría cuando dejaramos de esperarlo.
Cuando quise darme cuenta, tus labios habían rozado los míos y, de repente, empezó a llover. Juraría que aquella lluvia se llevo consigo todo el dolor.
En una tarde, lograste reconstruír todo aquello que creía destrozado desde hacía mas de medio año.
Mientras jugueteaba con el temblar de tus manos, note tu mirada posada sobre mi.
- Qué? -susurré.
- Ojalá pudiera paralizar el mundo, y quedarme aquí para siempre.
''Para siempre''... casi había olvidado como sonaban esas palabras cuando venían de tus labios, me gustaría decirte que si todo desapareciera, y tu te quedaras, el mundo seguiría existiendo para mi, pero sin embargo, tu te fueras, y todo quedara, mi vida dejaría de tener sentido. En vez de eso, sonrío y te doy un beso en la mejilla.
(...)
La tarde terminó, y yo me aferré al beso de despedida, sabiendo que probablemente sería el último, y esta vez, poder recordarlo. Es triste no saber cual será el ultimo beso, pero es más triste aún saberlo.
En ese momento, dejó de llover en el cielo, y comenzó en mis ojos.
''Quizá no te interese, pero a mi, sí me importas''
lunes, 21 de enero de 2013
Lo que daría por un beso en la mejilla, aún guardo tus flores y tu foto en la mesilla.
Desde la ventana del metro observaba como sus lagrimas descendían por su cara hasta quedar perdidas en la superficie del asiento.
Las palabras resonaban en su cabeza como la letra de esas canciones que odiaba, le resultaban molestas, sin embargo no era capaz de borrarlas de su mente ''No te pierdo ni me pierdes, nos perdemos''
Había pasado tanto tiempo llorando que había olvidado por completo la parada en la que tenía que bajar, cuando quiso levantarse, el metro seguía moviéndose y la parada quedaba lejos, esto le dio a entender que una vez más, había llegado tarde, y una vez más, debería escoger otro camino para llegar al mismo sitio.
Lo mismo ocurrió con el, cuando se fue, creía que a medida que se fueran alejando, dejaría de quererle, pero lo cierto es que nunca lo había querido como hasta ahora.
Y como, ciertamente, la ficción no se aleja tanto de la realidad, ella debería escoger otro camino para llegar al mismo destino, quizá más largo, o más duro, pero con un destino claro: volver al lugar donde realmente quería estar.
Aprendí a rendir, no a rendirme.
Las palabras resonaban en su cabeza como la letra de esas canciones que odiaba, le resultaban molestas, sin embargo no era capaz de borrarlas de su mente ''No te pierdo ni me pierdes, nos perdemos''
Había pasado tanto tiempo llorando que había olvidado por completo la parada en la que tenía que bajar, cuando quiso levantarse, el metro seguía moviéndose y la parada quedaba lejos, esto le dio a entender que una vez más, había llegado tarde, y una vez más, debería escoger otro camino para llegar al mismo sitio.
Lo mismo ocurrió con el, cuando se fue, creía que a medida que se fueran alejando, dejaría de quererle, pero lo cierto es que nunca lo había querido como hasta ahora.
Y como, ciertamente, la ficción no se aleja tanto de la realidad, ella debería escoger otro camino para llegar al mismo destino, quizá más largo, o más duro, pero con un destino claro: volver al lugar donde realmente quería estar.
Aprendí a rendir, no a rendirme.
domingo, 30 de diciembre de 2012
Fuiste mi más bonita casualidad.
Quizás tu y yo seamos eso, dos lineas secantes destinadas a cruzarse nada más que una vez en su trayecto, y luego continuar con dos caminos completamente opuestos. Dos personas destinadas a encontrarse y más tarde a distanciarse en todas sus vidas, una gota de lluvia y un rayo de sol que se juntan para formar un arco iris que tarde o temprano acabará desvaneciéndose, algo de lo que solo se puede disfrutar si estas realmente atento.
sábado, 22 de diciembre de 2012
Sólo para desengañar a la gente que dice que en los días lluviosos no pasan cosas buenas.
Cuando escribes algo con un lapiz y cargas mucho, luego por mucho que intentes borrarlo, siempre quedarán los restos de un papel desgastado e incluso conseguiras leer lo que escribiste.
Lo mismo ocurre con las personas.
Algunas dejan su recuerdo tan marcado en nuestra alma que ni un millón de lagrimas ni 364 noches en vela consiguen borrarlo, otras dedicen que su presencia está destinada a ser tachada o simplemente a no ser recordada.
P.D: Tu siempre has pertenecido al primer grupo.
Lo mismo ocurre con las personas.
Algunas dejan su recuerdo tan marcado en nuestra alma que ni un millón de lagrimas ni 364 noches en vela consiguen borrarlo, otras dedicen que su presencia está destinada a ser tachada o simplemente a no ser recordada.
P.D: Tu siempre has pertenecido al primer grupo.
No hay una noche en la que no me arrepienta de haberte dejado marchar.
lunes, 3 de diciembre de 2012
He ganado mucho y he perdido la razón.
Hace mucho tiempo aprendí que quien no arriesga no gana, pero tampoco pierde y, que a veces, perdiendo, también se gana. Que el tiempo no espera aun que nosotros esperamos a que pase el tiempo. Aprendí que lo que más quema es el hielo, y que un abrazo proporciona más calor que cualquier estufa. Que las palabras que más dicen son las que callamos, y que el grito más fuerte es el silencio. Que quién no sueña no aprende a volar, y que quien vuela a veces se olvida de poner los pies en el suelo. Que darías la vida por la persona por la que mueres y que la vida está llena de lecciones que no vale la pena aprender.
sábado, 1 de diciembre de 2012
Cada uno vive su locura y pocos te prestaran ayuda
Él la quiere, ella le quiere, le hace sonreír y él sonríe, son felices, él lo es.
Pero.. ¿y yo? ¿A mi que me queda? Apenas recuerdo nuestro ultimo beso, nunca crees que el último va a ser el ultimo, crees que habrá más. Ni si quiera logro acordarme de como sonaba su voz cuando decía 'Te quiero', hoy sólo me quedan los recuerdos y unos cuantos trozos de papel que llevan tus ''para siempre'' escritos con permanente. Es irónico,el rotulador permaneció más tiempo de lo que lo hiciste tú.
Pero lo que es más irónico todavía es que, lo más triste que he visto; es tu sonrisa cuando me miras.
Pero.. ¿y yo? ¿A mi que me queda? Apenas recuerdo nuestro ultimo beso, nunca crees que el último va a ser el ultimo, crees que habrá más. Ni si quiera logro acordarme de como sonaba su voz cuando decía 'Te quiero', hoy sólo me quedan los recuerdos y unos cuantos trozos de papel que llevan tus ''para siempre'' escritos con permanente. Es irónico,el rotulador permaneció más tiempo de lo que lo hiciste tú.
Pero lo que es más irónico todavía es que, lo más triste que he visto; es tu sonrisa cuando me miras.
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